lunes, 18 de febrero de 2013

A Young Man From Nowhere

O quizás no tan joven, qué más da.

En un mundo donde la comunicación no existe y donde el fabuloso internet nos ha llevado al silencio más absoluto, que solo es interrumpido por el sonido de las teclas de vuestros Smartphones - que son lo único “smart” que lleváis encima- o de vuestros  portátiles. Sí, esos que os han costado una puta fortuna porque llevar una manzanita es cool, con los que solamente escribís gilipolleces a las que nadie jamás les dará importancia. Porque asumidlo: a nadie le interesa leer vuestra mierda, al igual que a vosotros no os interesa escuchar la de los demás.

Y así estamos, en un mundo donde las opciones de comunicación son infinitas, donde proliferan las redes sociales, donde las fulanas y los pobres payasos descerebrados que intentan meter su triste polla en caliente en algún chochito que este de oferta se creen los reyes del mundo; pero en las que nadie se comunica, en las que nadie habla. Donde esos “amigos” que odiabas a muerte en tu instituto te agregan como amigo porque su base de fans ha de ser más grande que la del vecino para demostrar que su popularidad es más grande que sus maltrechos egos, que están hartos de vivir dentro de semejantes criaturas abominables y subnormales que no les dan ni un mísero descanso.

Y aquí está mi ego, escribiendo estas estúpidas palabras preguntándose qué coño ha estado haciendo con su vida, y cómo coño ha llegado hasta aquí. Posiblemente yo no pase a la historia y seré como el resto de vosotros, pero mientras tanto seguiré soltando mi mierda aquí a modo de terapia. Internet es un cagadero y a mí también me gustaría soltar mis heces aquí. Total, eso que me ahorro en papel higiénico.

Tirad de la cadena al salir. 



3 comentarios:

  1. Es curioso que cuando tenemos más oportunidad para comunicarnos, no lo aprovechamos. Queremos ser el centro, gritamos, decimos de todo, pero no nos paramos a escuchar lo que dicen los demás. No hay diálogo: cada uno expresa su opinión, la cual considera muy importante, pero que se va a perder porque a nadie le importa. Seguidores, amigos, fotos, mendigar por RT's, controlar el número de followers...
    Pero al fin y al cabo, en la vida real es lo mismo. Solo que en Internet es más fácil de ver. Y que en Internet, los tuitstars y demás, en la vida real no los verás porque si alguien se preocupa tanto por triunfar en Internet...me da que mucha vida no tiene.
    Aunque, muy de vez en cuando, alguien encuentra algo interesante. Escucha. Y se interesa por la otra persona.
    Entre tanta mierda...hay veces que algo reluce. Como esta entrada.

    Y dicho esto...creo que me voy a Tumblr. Que allí nos juntamos los que nos cansamos de que en Internet no se escuche a nadie y solo sea ego y más ego.

    ResponderEliminar
  2. Señorita Vengeance es usted 1 de las personas mas interesantes que he leido

    ResponderEliminar
  3. A la hora de interactuar por Internet, olvidamos que no estamos hablando con avatares o apodos, sino con personas. Nunca deberíamos decir por la red lo que no diríamos a la cara.
    Un beso,
    Luna

    ResponderEliminar